martes, 12 de julio de 2016

LA ESQUINA DE XIPE.- Eduardo Añorve

Y que engañan al engañador
[De cómo le impusieron una medalla patito al presidente de Cuaje]


Como en un juego grotesco, el presidente de Cuaje –engañador en jefe, mentiroso consuetudinario, chismoso de pueblo, cínico en campaña– ha sido engañado ahora por unos grotescos engañadores: en el encuentro titulado ‘África y su Diáspora en México’, protagonizado por medio Ayuntamiento (el presidente, la síndica y cuatro regidores maiceados), “el alcalde recibió por parte del chileno Antonio Yelpi Aguilar, una medalla y reconocimiento por la labor de organización de encuentro negros en este municipio afrodescendientes”, según informa (se respeta redacción) el chayotero Francisco Javier Hernández de El Faro de la Costa Chica, en la nota “Cuajinicuilapa se integra de lleno al movimiento internacional de la negritud, anuncia Tino García”.

Es decir, nombraron al ‘primer alcalde negro afromexicano de México’ como Caballero de la Paz por organizarles ese encuentro. También le impusieron la misma medalla patito a su chalán Crescencio Oliva Carmona, otro de los organizadores locales. Yelpi Aguilar y sus colegas Bertin Koovi Segbowe y Marcia Santa Cruz son duchos en otorgar doctorados honoris causa y medallas Damas y Caballeros de la Paz, a nombre de asociaciones y organismos de dudosa calidad académica y de enredada historia, digamos, esquirola. Precisamente al enlace entre estos y el presidente Constantino García Cisneros, el oaxaqueño Isidro Ramírez López, le colgaron en días pasados una medalla como presunto doctor honoris causa, que él presume con abundancia a negros y blancos en cuanto foro puede.
El acto triunfal de ese encuentro, realizado en el salón de usos múltiples, estuvo vacío, sin gente. Los afromexicanos de Cuajinicuilapa despreciaron a quien se hace llamar el primer presidente afromexicano de México, Tino García Cisneros: apenas una decena de personas. Ni siquiera la presencia de los trabajadores del Ayuntamiento ayudó a que ese acto no se viera vacío. Hay una gran decepción causada por el mal gobierno de Tino, y hasta sus propios aliados reniegan de él: le critican que sólo él y su equipo cercano se estén hinchando las bolsas de dinero y que no repartan ni migajas. Pero así se la lleva, de engaño en engaño, de robo en robo, en campaña y queriendo tener reflectores encima para que los medios de comunicación lo miren, pues anda en campaña.
Ello explica que haya aprobado y promovido el engaño de conseguir que en el cabildo se aprobara una iniciativa para decretar que el de Cuajinicuilapa se asumiera como municipio afromexicano, promoviendo a diestra y siniestra el ser el primer municipio afromexicano del país, ignorando que en el año 2006, siendo alcalde Vicente Cortés Rodríguez, el cabildo ya había aprobado lo mismo, que Cuajinicuilapa se reconocía como municipio afromexicano. Es decir, no había necesidad del decreto del cabildo, sino sólo revisar el archivo y ya, pero, como casi siempre le ocurre a los gobernantes ignorantes, quiso protagonizar un ‘hecho histórico’. De allí le siguió Gonzalo Gallardo, en Copala, y también hicieron lo mismo muchos municipios de la Costa Chica, incluidos los de Azoyú, Igualapa y Ometepec, aunque estos reconocían una composición pluricultural, de indígenas, afromexicanos y mestizos.
Ingenuamente, ahora, en 2016, la gente del Ayuntamiento presumió: “Este Jueves 23 de Junio. Cuajinicuilapa, es declarado como el primer municipio Afrodescendiente del estado de Guerrero. Decreto impulsado por el presidente municipal M.C. Constantino Garcia Cisneros y avalado por el honorable cabildo. Teniendo como testigos personalidades de la sociedad civil de Cuajinicuilapa y asociaciones del hermano estado de Oaxaca”. Y mandó a publicar fotos profusamente en diarios locales, a cargo del erario, claro. El asunto es promocionar al presidente García Cisneros, que anda en campaña, pues, sin importar si hay engaño o no, sino solamente la difusión y el ruido informativo: se trata de que lo mienten, pues. No sólo han caído en la inercia de un movimiento de reconocimiento constitucional de los pueblos y comunidades afromexicanas, sino que, en el caso del presidente, se ha montado en el movimiento para hacer campaña. Del asunto no sabe ni madres. A pesar de que se ha rodeado de otros vividores de ese movimiento, como Sergio Peñaloza Pérez, presidente desde hace 20 años de la asociación México Negro, y de Orlando Agama Rodríguez, cacique del Museo de las Culturas Afromestizas desde hace unos 16 años. Estos mismos han caído o consentido (por conveniencia) el garlito y el engaño. Incluso, Agama Rodríguez ha salido a defenderlo.
Constantino es tan ignorante, que suele declarar lo primero que se le viene a la mente, utilizando conceptos anquilosados y discriminatorios como el de ‘raza’ o asegurando mentiras, como decir que el dizque festival afro que comenzaron a realizar el año pasado se realiza año con año: “Claro que sí, esta hermandad se está fortaleciendo, se está extendiendo; hay una invitación para que una delegación nuestra pueda participar en los eventos afros en Colombia, para que los jóvenes y otros grupos se interesen y puedan ir a un encuentro mundial de la raza negra en Sudamérica. Lo que no debemos perder nosotros es esto que ya se está cultivando en Cuaji, porque Cuaji es el primer municipio afro, pero también es el primer municipio que tiene ya su festival afro, donde se presentan año con año las danzas, tanto de aquí del municipio como de la región. Esto es en aras de ir fortaleciendo las costumbre de identidad y sobre todo la hermandad entre los afros”. O sea, dice puras pendejadas sin pies ni cabeza. Y se entiende, es un ignorante, pues.
O ensarta disparates tan grandes como su fortuna (ahora que se está robando todo el dinero del municipio que puede). Cuando le preguntan si ahora sí “Cuaji se está dando a conocer a los demás países”, él responde: “Claro, esta ventana de hoy es una ventana importantísima, porque de aquí se va a la parte de África, a Sudamérica, el Caribe, Europa, donde va ir un representante nuestro. Está pendiente Colombia, Chile, Haití. Esta ventana tendrá una gran resonancia, lo importante es que logramos que Cuaji hoy sea la capital de la negritud en América latina. Esto tenemos que reconocerlo. Debo agradecerle a las delegaciones que han venido, por lo que ha generado esto, esta hermandad donde nos abrazamos, reímos y nos tomamos la foto del recuerdo”. Despropósito, sueños de grandeza sin fundamento y demagogia, en estas declaraciones, porque si por los resultados del encuentro juzgamos a su gobierno, concluiremos que no le interesa ni siquiera la gente que votó por él, y que a la población tampoco le despierta interés este tipo de actos, pues, como ya dije, nadie acudió al acto público.
Y, para no dejar duda sobre su ignorancia (desconocimiento) y su soberbia (al no reconocer su ignorancia o cerrar la boca cuando tiene que opinar sobre un tema que desconoce), leamos otra declaración suya: “La diáspora no es otra cosa más que la migración de africanos por México y el mundo; sin embargo, hay varias aristas: nosotros venimos por una dispersión, no venimos por ningún interés del africano de haber venido a América, el africano vino en condiciones de esclavo, nos trajeron, nos desarraigaron de África. Nosotros, a pesar de nuestra condición de esclavo hemos subsistido, nos hemos independizado y nos hemos identificado. Pero después que se logró la libertad, el negro se ha expandido en Guerrero, en Oaxaca, Veracruz, en Sinaloa, en otros lados, lo que hacía falta era encontrarnos, y es en lo que estamos en este reencuentro de diáspora africana”. ¿Así o más ignorante? Y eso que es el primer presidente afromexicano del primer municipio afromexicano; ¿si no? Bueno, él se la pasa engañando a su “querido pueblo”; ahora se la aplicaron unos vivales, claro que, en su descargo, puede aducir que son “diplomáticos” y frasteros más ‘ilustres’, Damas y Caballeros de la Paz y doctorados honoris causa. Bueno, a la mejor al siguiente encuentro le dan su medalla ‘patito’ como doctorado.